Suplemento Económico – Asunción, domingo 19 de junio de 1994.

Dr. Geol. Juan H. Palmieri.
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Importancia de los Depósitos de Grava

Fotografía: Manuel Melgarejo

Cantos rodados pueden sustituir al basalto en grandes construcciones.

Las gravas son cantos rodados, cuyos tamaños oscilan entre 2 y 76.2 mm (tres pulgadas), y se originaron a partir de rocas resistentes a la erosión, como las cuarcitas. Por ello, en la mayoría de los depósitos, el componente mineral principal de estos cantos es el alto contenido de cuarzo (SiO2).
Cuando en una región no existen rocas duras, compactas y sanas, como generalmente son los basaltos, cuya aplicación es muy amplia, especialmente en obras de ingeniería como los proyectos viales, para la base del terraplén o como componente árido del hormigón, se recurren a otras alternativas como podrían ser las arcillas expandidas (a las cuales ya nos hemos referido en un artículo anterior), o las gravas. De esta manera, se podrían abaratar grandes costos en obras de gran porte, especialmente las relacionadas con los fletes del transporte.

Para sustituir las rocas basálticas por grava, esta última debe estar exenta de arcillas y otros elementos que podrían afectar la adherencia con el asfalto o el hormigón; por ello, se recurre al lavado previo a su utilización. Por otro lado, si el componente mineral es el cuarzo, se deberá considerar la depreciación de los equipos trituradores por la abrasividad.

Sin embargo, la importancia de las gravas crece considerando los altos costos que se maneja, por ejemplo en los proyectos viales. En efecto, en la triturada para la base del terraplén de una ruta a asfaltar de 100 Km., se debería usar cerca de 600.000 toneladas, lo que traducido en dinero oscila cerca de los tres millones de dólares americanos. Dependiendo de su tamaño, también pueden tener otras aplicaciones, tales como de filtros de pozos profundos de agua. En este caso se los denomina gravillas y sus tamaños promedios están por los 10 a 15 mm. Las gravillas se diferencian del “ripio” porque estas últimas engloban una serie de materiales donde predominan las concreciones ferruginosas provenientes de suelos lateríticos y son más fácilmente alterados.

En nuestro país existen buenos depósitos de grava, especialmente en el río Paraguay, en las cercanías de Concepción, los que ya fueron utilizados como agregado natural en el hormigón del puente y como base de terraplén en proyectos viales.

En los departamentos de Paraguarí y Central es posible encontrar muy buenos depósitos debido a un conglomerado basal, muy familiar para los geólogos, que caracteriza a la parte más baja de la Serranía de Altos. Por ello, se los puede observar a simple vista en los alrededores de San Bernardino; en las rutas Paraguarí-Escobar y Quindy-Caapucú, entre los más conocidos.
Otros depósitos ya caracterizados se encuentran formados por el río Paraná en los alrededores de Encarnación. En los departamentos de San Pedro y Concepción, sobre la Ruta III, en los ríos Aguaray Guazú, Aguaraymí, Ypané y Arroyo Caagatá.

Queremos finalizar este artículo, mencionando algunas fuentes de referencia en relación a la aplicación, ubicación y calidad de estos materiales. El texto recientemente lanzado por el profesor ingeniero Aquiles Cazali y las tesis de postgrado sobre temas de las gravas que se encuentran disponibles en la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad Nacional de Asunción.


Dr. Juan H. Palmieri | Geología del Paraguay